Está en riesgo el privilegio de Juan María Traverso de ser el único piloto que en el mismo año (1995) fue campeón de TC y TC 2000. Decidido a compartirlo se lo ve a Christian Ledesma. Avalan la posibilidad del marplatense su cómodo liderazgo en el TC y este flamante y acosado lugar de puntero en el TC 2000. Una misma condición de líder con distintas circunstancias en cada categoría. Un objetivo, común, ser campeón en las dos, con panoramas disímiles. Todo parece a pedir de Ledesma en el TC, donde tiene una ventaja de 46 puntos. Una diferencia inédita en la categoría, donde no son pocos los que ya lo ven como el futuro campeón. No es un pronóstico gratuito. En el año de la resurrección de los Chevrolet, Ledesma tiene en el suyo, perteneciente al equipo HAZ, la mejor conjunción de chasis-motor-presupuesto. De su cosecha aporta su conocida capacidad de velocista y la tranquilidad que no tuvo otros años. Ganó 3 carreras, sumó en todas y hasta salió airoso de las dudas sobre la tapa de cilindros en Nueve de Julio. Una situación que lo coloca por encima del resto. Igual Ledesma no se confia. "En el TC nunca hay que relajarse", repite.
Vienen más peleadas las cosas en el TC 2000. Si bien su otro Chevrolet, el Astra, es el arma más efectiva, especialmente en las carreras, no marca una diferencia tan grande como en el TC. Además, no es la exclusiva carta ganadora del equipo, donde también se lucen Rossi y Bugliotti. Por eso a Ledesma le costó 7 fechas llegar al tope del torneo.
Sólo por ser escoltas en las posiciones, Diego Aventín y Omar Martínez pueden ser postulados como los grandes rivales de Ledesma en el TC. Incluso ambos se descartaron, algo que criteriosamente no hace Ledesma argumentando que "Diego dará pelea y el Gurí, calladito, calladito, suma puntos". En cambio descree de alguna posible mano negra para que no se corone con tanta anticipación como se intuye. "Si lo pensara, no correría...", aclara frente a los escépticos.
Aspera se le presenta la lucha en el TC 2000. Y no sólo por los 3 puntos que lo separan de su perseguidor, sino porque ese perseguidor es Matías Rossi, el campeón y su coequiper. Una de las situaciones que menos quieren los pilotos. Ledesma repite que le da igual pelear el título con Rossi, que con Basso o Ponce. No parece y la interna del equipo Chevrolet será un tema a seguir.
"Quiero ganar los dos títulos...", dice Ledesma sin darle prioridad a uno sobre otro, más allá de que en 2004 fue rey del TC 2000 y aún no se coronó en el TC. Su determinación y su optimismo no conocen límites.